lunes, 22 de febrero de 2016

Ecorregiones de la Provincia de Buenos Aires.


Ecorregiones de Buenos Aires

Por Alejandro Benatar


Muchas veces es difícil entender la distribución de la flora en la Provincia de Buenos Aires. Tal es así que existen muchos mitos acerca de que "en Buenos Aires no hay árboles", y demás hechos que carecen de cualquier base científica. Para despejar estas dudas, primero tenemos que ver a nuestra provincia, en el contexto del mapa de ecorregiones de la Argentina. Podemos ver que a la Provincia de Buenos Aires le corresponde una gran parte de Pampa, una región de espinal, una pequeña región de Delta e Islas del Paraná y bien al sur, una región también chica de Monte de llanuras y Mesetas (Figura 1). En total encontramos 2172 especies de plantas vasculares conocidas hasta la fecha (Burgueño, 2014).

Cada ecorregión presenta características propias de suelo, humedad, etc., que hacen que crezcan determinadas plantas y no otras, y a su vez, esto determina que esas zonas alberguen fauna característica.

Un hecho a destacar es que la mayor parte de la biodiversidad se encuentra en las costas, gracias a las aguas de los Ríos Paraná y De la Plata, que aportan elementos para contribuir a la biodiversidad. En menos de un kilómetro podemos pasar de selvas en galería, con vegetación adaptada a terrenos inundados, a bosques secos en las barrancas llamados talares.

 
 Figura 1. Ecorregiones de la Argentina. Mapa tomado del servicio de información biológica www.sib.gov.ar

 Habiendo hecho la presentación, conozcamos brevemente a cada uno de los ecosistemas que están presentes en nuestra provincia. Empecemos por el más extenso, y a su vez uno de los más degradados: 


Pampa


El pastizal pampeano consiste en grandes extensiones de herbáceas gramíneas. En realidad la Pampa no tiene el ombú, y de hecho, tiene muy pocos árboles.

Lamentablemente, es uno de los ecosistemas más degradados de la Argentina, y existen dos razones fundamentales, siendo la principal, la agricultura, pero también la falta de valoración de este ecosistema porque mucha gente lo considera monótono y sin valor. Sin embargo, es hogar de muchísimas especies de aves, que nidifican en esta ecorregión. Es una región de amplia biodiversidad con más de 1000 especies de plantas vasculares, y más de 300 especies de aves (Morello y col. 2012). Existen arbustos que pueblan esta zona, como las chilcas y carquejas (Baccharis sp.). En las zonas ribereñas puede haber bosques en galería o matorrales ribereños. En el centro de la provincia se encuentra un sistema de lagunas encadenadas con flora totalmente diferente.

La lluvia muchas veces forma pequeños espejos de agua temporales, donde son abundantes las aves.

Algunos géneros encontrados en esta región son Stipa, Bacharis, Eupatorium, Verbena, Connyza, Eryngium, etc.

Esta región está representada en la reserva natural Otamendi, en el partido de Campana.

Espinal

Es una región con vegetación adaptada a condiciones de sequía. Una característica de las especies de esta región es que suelen desarrollar espinas, que son una adaptación para evitar la pérdida de agua. Los principales bosques secos de esta región son los talares. En esta región, desniveles del suelo, forman terraplenes que los mantiene en condiciones de relativa sequía, en el caso de la barranca, la gran pendiente genera un mayor escurrimiento de las aguas.


Los talares son Bosques xerófilos con predominio del tala (Celtis tala) y coronillo (Scutia buxifolia), acompañados de molle (Schinus longifolius), sombra de toro (Jodina rhombifolia) y espinillo (Acacia caven), chilcas (Bacharis sp.). 
Están acompañados de muchas otras especies de plantas. Algunos ejemplos de enredaderas, arbustos y herbáceas son: Tasi (Araujia hortorum), pasionaria (Passiflora caerulea), cabello de ángel (Clematis bonariensis); Camará del talar (Lantana megapotamica), etc. Es hogar de la maripos bandera argentina (Morpho epistrofus argentinus) y del zafiro del talar (Doxocopa laurentia).




 Figura 2. Mariposa bandera argentina.

Existen dos tipos de talares los talares de albardón en el sur, y los talares de barranca en el norte.


Talares de albardón

Tienen menor biodiversidad que los de barranca por estar más lejos del Delta del Río de la Plata. Además de las especies mencionadas están el sen del campo (Senna corymbosa), y el sauco (Sambucus australis), y cina-cina (Parkinsonia aculeata) en baja cantidad.

En cuanto a arbustos: barba de tigre (Colletia spinosisima), congorosa (Maytenus ilicifolia), chirca (Dodonaea viscosa) y chilcas (Bacharis sp.). Algunas herbáceas y subarbustos: calafate (Berberis ruscifolia), Malva de monte (Pavonia sepium). Dos especies endémicas interesantes: ombusillo (Phytolacca tetramera) en Magdalena y curro (Colletia paradoxa) en Sierra de los Padres.

El ombusillo se encuentra en peligro crítico de extinción. Es un pariente arbustivo del ombú, y al igual que este tiene sexos separados en distintos individuos (dioico). Tiene un sistema de raíces que lo mantienen vivo durante el invierno, a pesar de que muere su parte aérea.



Figura 3. Ombusillo.





Talares de barranca


Tienen alta biodiversidad: A las cinco especies arbóreas se le suman: chañar (Geoffraea decorticans), algarrobo blanco (Prosopis alba), tembetaríes (Fagara rhoifolia y Fagara hyemialis), quebrachillo (Acanthosyris spinescens), ombú (Phytolacca dioica), quebracho blanco (Aspidosperma quebracho).
Arbustos: barba de chivo (Caesalpinia gillesi), ñapinday (Acacia bonariensis), azahar de campo (Alloysia gratisima).Herbáceas: Glandularia pulchella. Cactáceas (Opuntia sp.) Entre muchas otras.

 

Figura 4. Barba de chivo en flor. 






Figura 5. Ejemplar de quebracho blanco.

Delta e Islas del Paraná.
Esta región es la que comprende el Delta del Paraná, y las costas del río de la Plata, al igual que las islas que se encuentran más al norte.  

Paralelamente a las costas del Río de la Plata crece una selva en galería, que alguna vez supo albergar tan ilustres moradores como el yaguareté (Sí, había yaguaretés en Buenos Aires). Es el área de mayor biodiversidad de la Provincia, y presenta varios estratos, siendo algunos de gran altura como el timbó (Enterolobium contortisiliquum), higuerón (Ficus luschnatiana), mataojos (Poulteria salicifolia), laurel criollo (Ocotea acutifolia), anacahuita (Blepharocalyx salicifolius), curupí (Sapium haematospermium), Ingá (Ingá vera subesp. affinis). 
Una buena parte de estas selvas está compuesto por blanquillo (Sebastiania brasiliensis), y por los canelones (Myrsine parvula y Mirsine laetivirens).
La mayoría de sus especies pueden aguantar suelos húmedos, y no tanto las condiciones de sequía. Por eso la barranca ejerce un “límite” para el establecimiento de estas especies.

Existen más de 50 especies de árboles, cientos de especies de arbustos como salvia azul (Salvia guaranitica), Malvavisco (Pavonia hastata), cambará (Budleja stachyoides), miles de especies de herbáceas y de enredaderas como flor de patito (Aristolochia triangularis), dama de noche (Ipomoea alba), canario rojo (Dicliptera squarrosa).
 

  















Figura 6. Matorral ribereño. 




En las orillas podemos encontrar lo que se denomina matorral ribereño. Son especies que requieren de mucho sol y mucha agua.

Algunas de estas especies son ceibillo (Sesbania punicea), acacia café (Sesbania

virgata), Rama negra (Mimosa bonplandii), carpinchera (Mimosa pigra), Sarandí blanco (Phylantus sellowana).



Fi

 A modo de ejemplo podemos ver un diagrama en donde se ejemplifica la distribución de las distintas ecorregiones en cercanías de la costa.
  
Figura 7, Corte indicando ecorregiones, tomada de Gabriel Burgueño, tomada de Buenos Aires, Historia de su paisaje Natural. Aguilar y col. 2012

Podemos ver que en unos pocos cientos de metros de costa bonaerense, tenemos múltiples ecosistemas y amplia variedad de flora y fauna. Es por eso que debemos defender las costas de los negociados inmobiliarios, y sobre todo de la apropiación de los mismos por barrios cerrados, y otras construcciones que modifican la costa. 
Por este motivo debemos exigir su apropiada conservación, y la creación de reservas que permitan la adecuada conservación de estos frágiles ecosistemas, y el establecimiento de fauna propia de la región. 

¿Qué plantar?
Lo ideal es plantar especies que sean propias de la región en la que uno está, por eso: 
- cerca del río, preferentemente especies de selva y matorral ribereño, sobre todo en áreas con abundancia de agua.

- en la barranca o en el albardón: Especies de talar.

- arriba de la barranca: especies de pastizal, y se considera que existían originariamente parches de especies xerófilas, por ende, especies de talar, salvo en cercanía de arroyos, donde es preferible plantar ciertas especies de selva.





Bibliografía


- Aguilar Horacio y col. edición a cargo de José Athor. 2012. Buenos aires. La Historia de su paisaje Natural. Fundación de historia Natural Félix de Azara. Buenos Aires

- Burgueño G. Restauración del Paisaje Metropolitano. Apuntes para la Reflexión en la Región Metropolitana de Buenos Aires. Buenos Aires – Orientación Gráfica Editora, 2014

- Merida E. y Athor J (editores) y col. 2006. Talares Bonaerenses y su Conservación. Fundación de historia Natural Félix de Azara. Buenos Aires.

- Morello J; Mateucci S; Rodríguez A; Silva M. Ecorregiones y Complejos Ecosistémicos Argentinos. Buenos Aires – Orientación Gráfica Editora, 2012

- Zuloaga y col. 1994-actualidad. Catálogo de Plantas Vasculares del Cono Cur. Instituto Darwinion. Base de datos en constante actualización. http://www2.darwin.edu.ar/

martes, 6 de octubre de 2015

Las mal llamadas malezas

Las mal llamadas malezas

Por Alejandro Benatar.

Muchas veces las plantas por el hecho de crecer espontáneamente, son despreciadas por muchas personas. De esa forma, apenas las ven las arrancan de donde estén creciendo, no permitiendo que se propaguen. Eso continúa pasando hasta que la planta se pone de moda, y mágicamente pasa a ser vendida en los viveros por mucha plata. He aquí algunas especies de "malezas" nativas que deberían ser más valoradas.

Iris Cypella herberti

 

Es una planta herbácea bulbosa con una flor hermosa, aunque efímera. Puede alcanzar unos 80 cm de altura. Las flores duran un día, aunque en el mismo individuo pueden aparecer nuevas flores para que la belleza de esta planta dure algunos días.

 Flor de seda (Portulacca grandiflora) 



Una herbácea carnosa, anual con flores impresionantes. Atrae a la mariposa (Hyles euphorbiarium). Requiere de muy poca agua, lo que la hace ideal para ambientes en los que el riego se hace difícil.

Poroto de campo (Vigna adenantha)



 Una hermosa enredadera con flores muy bonitas. Crece en selvas marginales, y alcanza alturas de hasta 7 metros. Crece en Misiones, Corrientes, Entre Ríos, Chaco, Jujuy, Salta, tucumán y Buenos Aires. ¿Entonces por qué no la vemos? Unas flores así son difíciles de olvidar... Simplemente porque son arrancados como toda "maleza".

Pasionaria (Passiflora caerulea)


 Las flores de esta liana son muy hermosas y tienen perfume. Por si fuera poco atrae a varias especies de mariposas, siendo la más común la espejitos (Agraulis vanillae), lo que lo hace una planta ideal en todo sentido. Trepa a través de zarcillos, y el tronco se vuelve leñoso con el tiempo. tiene frutos comestibles (la verdad son medio desabridos) aunque puede hacerse dulce de pasionaria. La infusión de la flor tiene propiedades tranquilizantes, igualmente cuidado... Úsela con precaución.
Suele crecer en alambrados, donde nunca falta algún necrófilo que la arranque, pero desafortunadamente en el reparto de cerebros, algunos salieron poco favorecidos.

Clavel del aire (Tilandsia aeranthos.)

 Suele verse creciendo en troncos de árboles, sola o acompañada de otras especies de Tilandsia. Hay una creencia popular que dice que esta planta es parásita y que se alimenta de otras plantas, pero es falso. La planta utiliza sus raíces para agarrarse de otras plantas, sin embargo no toma nutrientes de estas, sólo las utiliza como apoyo (epífitas). Para refutar esta creencia sólo hace falta mirar los cables de luz, y veremos que hay claveles del aire creciendo en los mismos. Que yo sepa, los cables no tienen savia. La planta puede crecer sólo con la humedad del ambiente, y toma nutriente a partir de partículas de polvo, y claro está, de la luz del sol.

Saeta (Sagitaria montevidensis)


Esta planta ya fue comentada en este blog. Es una planta acuática, que además filtra las aguas purificándolas. 

Revientacaballos (Solanum sysimbrifolium) - tutiá


Es lo que se dice una belleza rústica, a prueba de vandalismo. Es una planta espinosa, que crece muy bien en terrenos modificados. Sus flores blancas atraen abejorros y otros insectos. Es una planta a prueba de vandalismo. Sus espinas evistan que cualquier persona con ansias destructivas pueda romperla. Una vez vi un ejemplar que crecía espontáneamente en un cantero. El dueño del cantero le tiraba escombros para matarla. Lo que esta "persona" no sabía es que la planta crece bien en terrenos modificados, y que los escombros difícilmente meten a esta planta. Cabe preguntarse si una persona que prefiere ver un cantero lleno de escombros antes que una planta no debería consultar con un psicólogo.
Las raíces de la planta tiene propiedades medicinales. Los frutos inmaduros son tóxicos, aunque aparentemente no pasaría lo mismo con los maduros (yo no los probaría, de todas maneras).  El revientacaballos tiene ese nombre por su toxicidad para el ganado. Son arbustos de 1 metro de alto.

Sangre de toro (Rivinia humilis)


 Un subarbusto muy pintoresco de unos 50 cm de altura. Tiene una paricularidad, y es que crece en condiciones de poca luz. Tiene frutos rojos que la hacen muy ornamental (no son comestibles). 

Canario rojo (Dicliptera tweediana)

Una trepadora muy útil como cubresuelos. En esos terrenos donde no crece nada, una plantita de canario rojo va a hacer maravillas, y con buen riego y algún cuidado, cubrirá toda el área deseada. Crece a media sombra, y las flores se producen en cantidad y durante mucho tiempo. Atrae a orugas de la mariposa bataraza (Ortilia ithra), una especie de color blanco y negro. En teoría también atrae picaflores.

Como lección, podríamos pensar que de aquí en más, cuando veamos una planta que no sabemos que es, no deberíamos arrancarlas. Tal vez sea mejor esperar a que se expresen y darles una oportunidad, y sólo arrancar aquellas que sepamos que son nocivas, como exóticas invasoras (por ejemplo, crataegus, glicina, ligustrina y madreselva, que destruyen ecosistemas completos por ser invasoras de otros continentes y no tener controladores naturales).

Estos fueron algunos ejemplos de buenezas (¿por qué seguir llamándolas malezas?) rioplatenses. ¡¡A cultivarlas (sólo las nativas)!!

domingo, 22 de febrero de 2015

Azotacaballos (Luehea divaricata)


 Árbol del Delta

El azotacaballos, (o ivatinguí, como lo conocían los guaraníes), es un árbol con un hermoso porte, y cuyo nombre deriva de los usos que se le daban en nuestra cultura. La flexibilidad de sus ramas jóvenes, hacía que los gauchos lo usaran para golpear a los caballos.
Tiene un porte parecido al del exótico tilo (es pariente, ya que pertenece a la misma familia), aunque a diferencia del mencionado árbol del norte, es apto para ser utilizado en veredas anchas (el tilo en cambio rompe las veredas).
Es un árbol que sobrepasa los 6 metros, llegando fácilmente a los 20.






Las  hojas son grandes (unos 6-11 cm) y muy ornamentales, de un color verde en el frente, y de un color blanquecino y de textura afelpada en la parte del revés.  Las hojas son caducas, perdiendo una buena parte de las mismas en las estaciones frías.
Algunas ventajas que saltan a la vista, como sus hermosas flores, amarillentas/rosadas, que a diferencia de las del tilo, no generan alergia. Sus flroes atraen picaflores.

Tiene un tronco de madera semipesada, y por eso su velocidad de crecimiento es media.  La copa suele ensancharse, por lo que hay que tener en cuenta que la vereda en la que se plante debe ser ancha. A veces la gente suele podarlo por su forma de crecimiento, que consiste en emitir algunas ramas en la parte más baja de la copa. Esta práctica, de todas maneras no es necesaria, ya que este árbol crece con porte arbóreo (las ramas más bajas se irán perdiendo con el tiempo).



Distribución: Buenos Aires, Chaco, Corrientes, Entre Ríos, Formosa, Misiones, Santa Fe
Modo de propagación: a través de semillas. Sus frutos dan una buena cantidad de semillas aladas.Para germinarlas se pueden plantar directamente en tierra, o hacer un pequeño corte y poner en gemrinador.

Podría reemplazar a los tilos en las ciudades en las que es nativo, sería algo bueno para el medioambiente, y una forma de reemplazar exóticas y volver a nuestras raíces.